Queridos...
Hoy, un día después de mi cumpleaños, aparte de dar las gracias a todos y cada uno por vuestras felicitaciones, quiero compartir con vosotros lo que siento. No es que tenga mucho que decir. Sólo quería tomarme un rato para agradecer vuestro cariño: familiares, amigos viejos y nuevos, vecinos y tenderos de mi barrio, conocidos y desconocidos, e incluso, hasta el de algún troll que por ahí tengo, trolls que namás quieren provocar y malmeter… y que son parte de esa historia vital a aceptar. Gracias a todos los que participan en mi vida, e incluso, a los que me han eliminado de la suya. ¡Muchísimas Gracias!
Gracias por vuestra amistad o no, amor o no, apoyo o no, comprensión o no, seguimiento o no, respeto o no, tiempo o no, caricias del alma o no. Me impacta y reconforta saber que camináis junto a mi… o ya no.
Continuamente me sorprendo cómo me demostráis vuestro cariño y cómo sois incondicionales de mis Loladas en las redes. ;-) :-) Ha sido muy sorprendente para mi sentir las sinceras y diferentes formas en que cada uno demuestra su ser:
Cuando me hacéis reír en los momentos difíciles. Gracias por enseñarme a dar la vuelta a toda situación. Gracias por enseñarme a reírme de mi misma y de relativizar. Es una de las mejores medicinas. :-)
Cuando os presentáis en casa por sorpresa diciendo ‘es que pasaba por aquí...’ jeje, y vivís donde Cristo perdió las alpargatas... o no. Gracias por vuestra eterna compañía.
Cuando me quedo sin voz porque el nudo de alguna pena jonda me bloquea; o cuando me acelero y entonces no hay quien me calle. Gracias por vuestra lealtad.
Cuando venís a hacerme la compra sin avisar, y cocináis para mi durante horas dejándome platos deliciosos para varios días. Gracias por vuestro tiempo y generosidad.
Cuando mi gente de las tiendas del barrio se saltan las normas del establecimiento para hacerme favores a escondidas (¡mal pensados!... ji ji ji) como subirme la compra a casa sin haber llegado al mínimo de € para ello; o aquellos otros que no tienen el servicio de llevar a domicilio y conmigo hacen una excepción sin yo pedirlo. Me quedo absolutamente apabullada. He aprendido a aceptar lo que se me ofrece, y no hacerme falsamente la valiente cuando necesito ayuda. Gracias por hacerme humilde y no avergonzarme de mi vulnerabilidad.
Cuando personas desconocidas por la calle se ofrecen a acompañarme hasta mi casa y llevar mis bolsas cuando ven que no llego por mi misma. Gracias por vuestra bondad desinteresada.
Cuando os pongo las orejas como un bombo con mis momentos Dragon Khan. Gracias por vuestra comprensiva paciencia.
Cuando recibís letras mías y las leéis con bondad y sabiduría; o cuando os cae un chaparrón y lo acogéis con amor y paciencia. Gracias por vuestra infinita maestría, sin juicio ni prejuicios, llena de ecuanimidad, dulzura y paz. Gracias por enseñarme, queridos maestros.
Cuando llamáis a la magia y ésta acude al momento. Gracias por mostrarme mi niña. :-)
Cuando me lleváis y traéis a casa. Gracias por ser mis ruedas.
Cuando me pisáis los pies para falcarme al suelo y alzarme más fácilmente. ;-)
Cuando me llamáis cada noche o cada vez que veis que estoy por el facebook. Gracias por vuestros mimos.
Cuando os convertís en mi reloj. Tic Tac, Tic Tac.
Cuando sabéis leer entrelíneas. Gracias por vuestra perspicacia.
Cuando me contáis cuentos sanadores atravesando media ciudad haciendo una gimkama con vuestra agenda.
Y también esos otros que me habéis enredado con cuentos. Aprendí que no todos los cuentos tienen finales felices, en realidad, la mayoría de la vida no los tienen. Gracias por aterrizarme. Ya era hora.
Cuando me cantáis las 40 y cuando necesito oír no solo éstas sino los 80 principales... ;-) Gracias por vuestra sinceridad y valentía. Gracias por hacerme ver lo injusta que soy a veces.
Cuando algún troll me trata injustamente, abusa de mi confianza, de mi situación, de mi economía, de mis cualidades; y me ha utilizado, mentido, calumniado, denigrado, humillado, maldecido y amenazado. ¡Gracias también! He aprendido a poner límites y a quererme como nunca lo había hecho hasta ahora. Ahora sé que soy una gran persona. Valiosa para mi y para todos los que de verdad me aprecian. ¡Y qué bien que haya todo tipo de especímenes para aprender, distinguir y valorar! ¡Gracias infinitas!
Gracias a los trolls he aprendido a dedicar mi amor, mi tiempo, mi compañía y mi confianza a los que realmente valen la pena y han estado ahí, incluso cuando yo misma no estaba. Me quedo con el amor a prueba de bombas y no con los que las lanzan. Me quedo con el olor a rosas y no a sangre.
Cuando simplemente os sentáis a mi lado en silencio. Gracias por ser y estar.
Cuando vamos de cenitas, de espectáculos, de tomar algo, de fiesta o de nada en particular. Gracias por vuestra amistad y alegría. Gracias por ser como sois.
Gracias por mostrarme vuestra confianza y acudir a mi cuando lo necesitáis vosotros. Todo lo que das con amor, te viene de vuelta.
Yo ya “no tengo que”, sobretodo cuando me lo ordena exigente, prepotente y denigrantemente otra persona para satisfacer sus propias neurosis, paranoias e intereses de todo tipo. No los míos. Gracias por haberme herido de todas las formas posibles. Ahora soy más fuerte, increíblemente fuerte. Sin esas pruebas aún sería una ingenua sin autoestima ni dignidad.
Gracias por todos aquellos que me habéis ayudado a quererme y poner límites propios y ajenos.
Me encantan vuestros comentarios, halagos, notas, bromas, apuntes, diversidad de opiniones, troleadas de los trolls, etc que compartís conmigo, tanto en público como en privado.
Hoy he tenido un tiempo para escribir lo que quería escribir. Desnudar un poco mi corazón y mis sentimientos al estilo particular mío. Algunos no estáis muy de acuerdo, pero como ya he dicho ‘yo ya no tengo que…’ de nadie. En la vida es de bien nacido ser agradecido y al que le dé vergüenza propia o ajena, o mal entendido orgullo que se lo haga mirar. Yo ya lo hice en su día y sienta muy bien. Y no estoy dando razones ni justificándome. Hago lo que quiero, como quiero y cuando lo quiero. Estoy en mi Aquí y Ahora.
Quiero que recordéis y sepáis que a veces no llego a todo y a todos, cosa que me ha costado muchísimo aceptar. Que a muchos os tengo abandonados en mayor o menor medida. Pero sí, en la distancia estoy pendiente de todos y cada uno. Me gusta y emociona saberos tan cerca de mi corazón y que me siento muy honrada por tener tanto cariño cercano y lejano, cariño de familia, amigos, conocidos y absolutos desconocidos. Bueno, me atrevo decir hasta de los trolls porque me hacen sentir valiosa con sus berrinches y sus putos reclamos absurdos, echando pestes y mirando su egóico ombligo invadiendo el ser bello, profundo y generoso de los demás. Me hacen dar cuenta lo feliz y neuróticamente sana que estoy, y eso se lo debo a esas personas. Gracias de todo corazón. Me han hecho verme y ver a los demás. Es un gran regalo. ¡Gracias, gracias, gracias!
Y gracias a aquellos que me hacen tropezar una y otra vez en la misma piedra. Me bajan a la tierra, me hacen más consciente y me ayudan a llegar a mi centro, alejándome poco a poco de mi ego. Ahora sé distinguir cuando juego con mi ego y lo utilizo para divertirme yo y a mis amistades. Sé distinguir cuando yo lo uso a él y no él a mi. Y sé cuando me dejo llevar por mi ego de medalla de oro subido al pedestal, herido, insano, esa parte aún no resuelta y doliente como en ciertos párrafos de este escrito. Soy consciente de lo chunga que aún opera algunas partes de mi máquina.
Gracias a aquellas personas que consciente o inconscientemente hieren con sus olvidos y, sin embargo, no me hacen perder mi fe y cariño en cada una de ellas, y en los seres humanos en general.
¡GRACIAS POR INCLUIRME EN VUESTRAS VIDAS!…. o haberme incluido en alguna etapa de ellas. Aunque alguna etapa haya dolido, no me arrepiento de ninguna. Me encanta equivocarme para ser mejor ser. Y sigo con este pensamiento mío:
Te quiero a ti a pesar de ti.
Me quiero a mi a pesar de mi.
Quiero a la humanidad a pesar de su humanidad.
Se hace camino al andar.
¡¡¡ Besos y Abrazos a Todos !!!!. Especialmente a los Trolls, pues en realidad son los que más necesitan de ellos.
Y por último, beso y abrazo para mis dos partes: A la parte sana y sanada, un feliz, largo y cálido abrazo de esos que cierras los ojos sin querer. A la troll, un saco comprensión, paciencia y camiones de amor y ternura.
Todos somos mitad hijos de Dios, mitad hijos de puta.
