sábado, 16 de enero de 2016

GRATITUD versus FELICIDAD

El único deseo y objetivo que todos los seres humanos de este planeta coincidimos es que todos queremos ser felices. Queremos la Felicidad tanto para nosotros mismos como para nuestros seres queridos. Y para conseguirla nos educan ya desde la cuna. Cada padre o madre lo hace como mejor entiende, sabe, puede y considera lo que es la Felicidad y hacia ahí enfocará la 'educación' de sus hijos: unos más hacia el ‘Tener’, otros hacia el ‘Ser’. En ambos casos, siempre se desea algo del otro lado.

Por experiencia personal he vivido y he observado como ambas filosofías o creencias del camino que hay que seguir para conseguir Ser Feliz lleva a perderse en ese camino y las excusas y auto-justificaciones abundan para postergar ese objetivo de sentirse y ser feliz. Justificaciones del tipo:          “…Cuando acabe los estudios…. Cuando consiga este peso ideal…. Cuando encuentre alguien que me quiera….. cuando tenga un hijo, una familia….. Cuando el hijo se vaya a casa…. Cuando me jubile…. Cuando tenga una vivienda…. Cuando logre tener reconocimiento…. Cuando publique mi libro…. Cuando supere esta enfermedad… Cuando me sienta querido como yo quiero ser querido.... Cuando, cuando, cuando…”

Sin embargo, la Felicidad NO es un logro a conseguir. Nunca se consigue alcanzarla plenamente (¡Gracias a Dios!) y no depende jamás de factores externos. Solo cuando somos capaces de agradecer todo lo que se nos ha ofrecido en esta vida y le hemos sacado a cada persona, cosa o experiencia todo su potencial de aprendizaje logramos ser felices. Así que la Felicidad no es un bien alcanzable a través de estudios, casorios, cosas, status, dineros, viajes, poder, educación, trabajo, salud, proyectos, casas, coches, formaciones, éxito, reconocimiento, amor, familia, etc, etc, etc sino solamente a través de la Gratitud. 

La Gratitud es el mayor chute de Felicidad que una persona puede inyectarse.

La Felicidad no es otra cosa u objetivo a conseguir en la vida como si fuera status, poder o dinero. De hecho, querer conseguir la Felicidad a toda costa a mí me suena similar a algo de carrera armamentística en el que todo vale con tal de llegar a la meta y ganar. Durante muchos años he sido testigo como en la búsqueda de esta ‘Felicidad’ (sea cual sea la que busque cada uno) se han dejado innumerables cicatrices, heridos y cadáveres por el camino, tanto reales como simbólicos. Sin embargo, la Gratitud implica limpieza, respeto, humildad y generosidad de corazón. Te pone a bien con todo lo vivido en tu vida, por difícil que haya sido.

La Felicidad no viene de 'fuera' sino que viene de 'dentro' a través de la Gratitud, independientemente de la vida que te haya tocado vivir, de lo duro de las condiciones físicas, económicas, laborales, políticas, familiares o emocionales, de las pérdidas de todo tipo que hayas tenido que pasar o estés pasando. Si agradeces cada experiencia por dura o difícil, de la misma forma que sabemos agradecer cuando nos hacen un regalo que nos gusta, entonces, solo entonces, logramos entender que el camino más corto para conseguir la Felicidad es la Gratitud

La Felicidad suele ser temporal como nube que pasa, mientras que la Gratitud es un sol que ilumina tu corazón eternamente. He dixit.





lunes, 27 de julio de 2015

El verbo de la Sanación

Yo me perdono
Tú te perdonas
Él se perdona
Nosotros nos perdonamos
Vosotros os perdonáis 
Ellos se perdonan

Cuando perdono se liberan las emociones que me dañan y, aunque solo sea por puro egoísmo, el perdón me abre las puertas a la salud y al bienestar físico, emocional y espiritual. He decidido perdonar. De hecho, pensaba que ya lo había hecho hacía mucho tiempo; pero me he dado cuenta que dentro de mi seguía con mis deseos justicieros y exigentes de que, para poder sentirme en paz y digna, la otra parte tenía que reconocer su parte en el conflicto y me pidiera perdón por ello. Vamos, exactamente lo mismo que le pasa a la otra parte. Me sentía víctima de la situación, la única víctima, hasta que me he dado cuenta que la otra parte también se siente víctima. Entonces... ¿quién ha sido el 'dañador'? ¿No somos acaso dos caras de la misma moneda? ¿No somos el reflejo de nuestro propio espejo? 

Cuando perdono a los demás sin exigencias, me estoy perdonando a mi y mi forma de ser y pensar, en mis creencias, mi sentimiento de culpa, de fracaso, de impotencia, de ira, de dolor, de bloqueo, de autorecriminaciones de todo tipo, etc. Al perdonarme yo, soy libre y libero a los demás de mi forma de ver e interpretar el mundo, de mi sentido del deber, la honestidad, la justicia. Me libero y libero al otro de mi forma de interpretar. Me he quitado los topes de los ojos que se les pone a los burros y a las mulas. Ahora tengo una visión completa, y me siento ligera de carga sin portear la carga de los demás. No tenemos que estar de acuerdo.

En una situación a perdonar solo hay perdedores porque ambas partes se han herido. En la frase anterior iba a añadir... "se han herido con razón o sin ella", pero ¿acaso hay alguna razón que justifique herirse?. Cuando se ha llegado a perder el control de sí mismo y nos hemos permitido dañar al otro, ambos hemos perdido y nos hemos alejado de ser personas, personas humanas.

En el perdonar se manifiestan 3 virtudes que llevo dentro de mi: 
La Belleza, la Pureza y la Paz. 
Y esas tres virtudes esenciales (hay otras muchas más dentro de mí) las reconozco también en cada persona. 

Yo te perdono porque reconozco en ti una manifestación diferente, pero una misma esencia. 

Yo te perdono porque tu eres yo y yo soy tu. Hijos de la divinidad y de la humanidad. Mitad hijos de Dios, mitad hijos de puta. 

Nota: Y utilizo la palabra Perdón siendo consciente que a mucha gente (tipo New Age y similares, aunque no toda) le chirría esa palabra porque creen que erigirte como ‘perdonador' es ponerse en una posición superior de prepotencia. Es decir, "soy más bueno o mejor que tú porque te perdono todo lo que me has hecho..., soy más humilde que tú porque he vencido mi ego orgulloso..., soy más mejor que tú porque..." etc etc. 
Te sueltan cosas como "¿Y quién eres tu para perdonar? ¿Te crees mejor que otros o qué?". Y no les falta razón, no, en hacerte ese tipo de preguntas, pero al mismo tiempo te están juzgando, así que en sí mismas, esas preguntas les rebotan en su misma cara. Suelen reivindicar o utilizar la palabra ‘soltar’ siendo expresiones favoritas las de ‘suelta’… ‘fluye’…. Pero me alejo de la esencia de este post. Continuo...

Yo prefiero la palabra perdón. Me centra en mi cultura y en mis raíces. No necesito irme a otro vocabulario importado de otras filosofías y corrientes espirituales del otro lado del mundo. Y total, tampoco voy a hacer una disertación léxica. No me quiero perder en la forma sino transmitir el mensaje que, en ambos casos -aunque utilicemos vocabulario diferente- queremos expresar lo mismo. En el contexto de este artículo, Perdonar y Soltar son sinónimos. 

Sinónimos en el sentido de abandonar el victimismo, el ego insano, las exigencias, el querer tener la razón, y te permites seguir con tu vida con más amor y comprensión de estos seres que somos... humanos, con todas sus imperfecciones. Notar que dentro de esa palabra, también contiene la palabra 'perfecciones'. La esencia del ser humano es la perfección; así fuimos creados. Seres perfectos y completos, y la complitud incluye también las imperfecciones. 

Utilizo la palabra Perdón en su sentido más cristiano, es decir, de amor, de Amor con mayúscula. Me amo y por eso me perdono y porque perdono, me amo. Y como consecuencia amo y libero a la otra parte. 

“Ama a los demás como a ti mismo"

Eso no implica estar de acuerdo con la otra parte ni dejarte pisotear. Perdonar no es olvidar. Soltar no es olvidar. Si no... ¿para qué habría servido todo este aprendizaje? Solo los verdaderos seres son capaces de madurar con ello. Libres de reconstruir lo destruido o de alejarse. La 'guerra' hace monstruos y hace santos. Sale lo peor y lo mejor de cada uno y en cada uno salen ambos aspectos que, si hasta ahora no los conocías, date por seguro que tras un conflicto verás aspectos de tu ser hasta ahora desconocidos para ti. Estos aspectos van desde reconocer esas virtudes que hasta ahora no eras capaz de haber visto como tus sombras, incluida la sombra dorada. 

Tras cualquier crisis (con uno mismo o con otras personas, siendo estas últimas un reflejo de tu propia polaridad), de esas que te han llevado a conocer lo que es "la noche oscura del alma", suelen surgir las mejores obras de arte, los mejores seres humanos. Es el deseo de hacerlo mejor que en el pasado. Siendo conscientes que si eligen reconstruir siempre quedarán cicatrices que se pueden acariciar juntos y reírse de ellas o seguir echándoles sal. Para mi alejarse es huir, huir del dolor y, por lo tanto, seguir inmerso en la infancia de la pataleta, en la inconsciencia e irresponsabilidad del loco, en autojustificaciones de todo tipo, pero que en verdad, sigue sumido en el rencor, en el no perdón. Borrón y cuenta nueva sí, pero sanamente, no como una huida.

Para mi el Perdón se manifiesta en superar y reconstruir, en demostrar con hechos, si no solo queda en palabras... como tantas cosas. Una vez más esa es mi visión y no deseo imponerla. Suelto y perdono mi rigidez. Una parte importante de amar es respetarte y respetar las decisiones de los demás. Sin amor y sin respeto hacia uno mismo no se puede amar y respetar a los demás. Esa es la base de todo. Así que termino este post repitiendo de nuevo el Verbo de la Sanación:

Yo me perdono
Tú te perdonas
Él se perdona
Nosotros nos perdonamos
Vosotros os perdonáis 
Ellos se perdonan

sábado, 2 de mayo de 2015

NEURAS DE SEGUNDA MANO (1ª parte)

El tema de hoy transita sobre la incomunicación, los límites y la paciencia. Como muchos sabéis estoy realizando un vaciado interior y exterior en mi vida. A nivel interno estoy desprendiéndome tanto de apegos, conceptos, juicios, exigencias -sobre todo propias-, mochilas emocionales, incluso de ciertos círculos y personas en concreto. Me he dado cuenta que eso es mucho más fácil de hacer si también hago limpieza exterior. Es casi imposible realizar una sin otra.

Llevar al acto es tomar las riendas de forma eficaz. No se resuelve nada yendo al terapeuta x años si luego no haces cambios reales en tu vida diaria. Lamentarse, quejarse, poner tus propias orejas y las ajenas como un bombo no conduce a nada más que a la amargura y al estancamiento… y, generalmente, también a las pérdidas. Perdemos a quienes queremos sin darnos cuenta de que hemos sido nosotros quienes los hemos alejado. Es más ‘cómodo y satisfactorio’ echar la culpa a los demás, a las circunstancias, a la mala suerte, a Dios… o al diablo. Da igual la excusa. No lleva a nada ‘entender’ el origen de tus problemas o conflictos si luego no trabajas para sanar lo que sea que haya que resolver, ya sean adicciones o enfermedades de todo tipo, emociones, relaciones personales, de trabajo, familiares o de amistad. En especial, la relación con uno mismo.

Los cambios externos ayudan a asentar el trabajo interior. De ahí que estoy vendiendo muchísimas cosas en Segunda Mano y otros medios para desapegarme de cosas que, aunque en su momento cumplieron una función, hoy en día ya no. Solo provocan un acumule de espacio y polvo físico y, por otro, polvo mental y emocional. Al principio cuesta. Empiezas publicitando que vendes 'esto' y enseguida aparece el 'chantajista' de turno para hacerte sentir mal o culpable: 

“¡¡¡¿Cómo eres capaz de vender o deshacerte de esto que era de x persona? 
¿o que yo te regalé? 
¿o que es tan bonito?  
¿o cómo puedes desprenderte de ese libro?!!!!”. 

Muchos son los comentarios. Si sucumbes a las presiones resulta que tampoco te sientes feliz, se te queda un nudo ahí de rabia o de lo que sea. Total que para satisfacer las neurosis y apegos de otros y no 'dañarles' acabas 'dañándote' tu mismo. Eso no es respetar ni respetarse. El juego es aceptarnos unos a otros tal como somos y no imponer como deseamos que sean, de eso se trata. Me sonrío porque yo misma he estado con estos apegos y absurdas lealtades y exigencias emocionales toda mi vida. Creo que a la mayor parte de la gente le pasa o le ha pasado, así que imagino entendéis de lo que hablo. No me siento especial de nada, simplemente es mi camino y lo que quiero hacer, tan respetuoso y válido como cualquier otra opción. Nuestras creencias y necesidades van cambiando a lo largo del tiempo. Y esta es la mía ahora. Ni mejor ni peor que las de antes o las que vendrán.

Así que poco a poco estoy desprendiéndome de objetos. Fluir con la vida. Todo pasa. Nada es permanente. Tanto para lo bueno como para lo malo. Hace unos días leí una frase que me gustó mucho. Decía: 

“No te preocupes... 
el peor día de tu vida solo durará 24 horas"

Me reí muchísimo al mismo tiempo que me removió las tripas. Es bueno marcarse tiempos y límites. Es sano para nosotros mismos y para nuestro entorno. Aplicable también a los momentos de felicidad, paz y éxito apoteósico. La vida es una suma de momentos.

¡El mejor o el peor día de tu vida solo durará 24 horas! Lo que suele ocurrir es que encadenamos un día tras otro formando semanas, meses y años. Hace tiempo un profesor dijo que no teníamos que huir del dolor, de la tristeza, de la amargura, de la ira, la rabia, etc. Pero lo que no debíamos era consentir que ese sentimiento y esos recuerdos nos condicionaran el resto de nuestras vidas o, incluso, el resto de ese mismo día.

Como deseo que este blog sea esencialmente práctico, voy a compartir la dinámica que propuso. Consiste en dedicar un tiempo cada día para lamentarnos, enfadarnos o despotricar sobre el tema que nos acucia. Pueden ser diez, veinte, treinta minutos cada día... ¡Y no más!. Esto es muy importante. Y expresarlo por escrito o gritando. Permitirnos llorar, insultar, maldecir, ser injustos, perder las formas, etc. Es un ejercicio para realizar absolutamente a solas. No vale descargar nuestra mierda en la persona de turno, sea quien sea. Una vez pasado el tiempo acordado por uno mismo (ponerse alarma con ese tiempo) seguir con tu vida diaria y no dedicarle más pensamientos de amargura o rabia hasta el día siguiente para otro tiempo acotado. Es algo que realmente funciona y ayuda a soltar y encauzar tu vida. Sobretodo sirve para transitar los duelos y las pérdidas de todo tipo. En ocasiones se nos pasa la vida entera y, de repente, te encuentras al final de ella preguntándote:

- ¿Era ese apego tan importante? 
- ¿Acaso por apegarme a 'esto' ya sea objeto, emoción, persona, proyecto, herida, obligación, creencia, autoexigencia... he dejado de vivir mis otros sueños?

Y pongo ‘otros’ porque normalmente solemos tener varios, solo que los encerramos en el cuarto oscuro. Los sueños que la mayoría tenemos suelen ser cosas muy sencillas: permitirte una hora o un día de descanso, de salir con tu pareja a solas o con tus amigos, de ir a la playa o a la montaña, de hoy no voy a hacer nada, de saltarte la dieta, de llamar a fulanit@, de mañana entregaré el informe, de ir o no ir al gimnasio, de ir y disfrutar de la función de tu hijo, de regalarte algo que te gusta... Cosas así. Pero ‘los debería’ y ‘los he de’ abundan en nuestras agendas y son estas pequeñas ‘posesiones’ (apegos) las que, sin darnos cuenta, se apoderan de nosotros y van formando innumerables y delgados hilos que te atan a una vida que, en el fondo, no deseas (o sí) o que se te queda ampliamente corta (¡valga la paradoja de la expresión!). 

Me viene a la cabeza la imagen de Gulliver en la playa inmovilizado por los liliputienses por cientos de finísimas cuerdas. ¡Tan grande él y, sin embargo, tan impotente ante la fuerza de esas apenas invisibles y delgadas ataduras! ¿Quién no se siente así en su día a día? 

Bueno, hasta aquí la primera parte de este artículo. Intento no enrollarme demasiado y todavía no lo consigo, jejejejejj. ¿Apego a querer explicarlo todo? Sé que es imposible y esa es una de mis neuras y autoexigencias. En fin, en la próxima entrada hablaré sobre la incomunicación y la paciencia que era mi propósito inicial y hoy se me ha ido el oremus por ahí. 

Le he dedicado tiempo a los límites y el respeto, conceptos que algunas personas confunden con egoísmo en su peor acepción. Parece ser que hacer lo que deseas o como quieres ser y vivir es ser egoísta; en cambio, cumplir lo que otros desean y te exigen (en contra de tus necesidades, creencias o forma de ser) es ser bueno y generoso o, como mínimo, ‘correcto’. No pueden ver la viga en sus propios ojos. ¡Puag! Asco de educación viciosa que hemos recibido… A mi me ha costado 50 años re-educarme. :-)

  

domingo, 12 de abril de 2015

Neurosis de Cumpleaños

Queridos...

Hoy, un día después de mi cumpleaños, aparte de dar las gracias a todos y cada uno por vuestras felicitaciones, quiero compartir con vosotros lo que siento. No es que tenga mucho que decir. Sólo quería tomarme un rato para agradecer vuestro cariño: familiares, amigos viejos y nuevos, vecinos y tenderos de mi barrio, conocidos y desconocidos, e incluso, hasta el de algún troll que por ahí tengo, trolls que namás quieren provocar y malmeter… y que son parte de esa historia vital a aceptar. Gracias a todos los que participan en mi vida, e incluso, a los que me han eliminado de la suya. ¡Muchísimas Gracias!

Gracias por vuestra amistad o no, amor o no, apoyo o no, comprensión o no, seguimiento o no, respeto o no, tiempo o no, caricias del alma o no. Me impacta y reconforta saber que camináis junto a mi… o ya no. 

Continuamente me sorprendo cómo me demostráis vuestro cariño y cómo sois incondicionales de mis Loladas en las redes. ;-) :-) Ha sido muy sorprendente para mi sentir las sinceras y diferentes formas en que cada uno demuestra su ser:

Cuando me hacéis reír en los momentos difíciles. Gracias por enseñarme a dar la vuelta a toda situación. Gracias por enseñarme a reírme de mi misma y de relativizar. Es una de las mejores medicinas. :-)

Cuando os presentáis en casa por sorpresa diciendo ‘es que pasaba por aquí...’ jeje, y vivís donde Cristo perdió las alpargatas... o no. Gracias por vuestra eterna compañía. 

Cuando me quedo sin voz porque el nudo de alguna pena jonda me bloquea; o cuando me acelero y entonces no hay quien me calle. Gracias por vuestra lealtad.

Cuando venís a hacerme la compra sin avisar, y cocináis para mi durante horas dejándome platos deliciosos para varios días. Gracias por vuestro tiempo y generosidad.

Cuando mi gente de las tiendas del barrio se saltan las normas del establecimiento para hacerme favores a escondidas (¡mal pensados!... ji ji ji) como subirme la compra a casa sin haber llegado al mínimo de € para ello; o aquellos otros que no tienen el servicio de llevar a domicilio y conmigo hacen una excepción sin yo pedirlo. Me quedo absolutamente apabullada. He aprendido a aceptar lo que se me ofrece, y no hacerme falsamente la valiente cuando necesito ayuda. Gracias por hacerme humilde y no avergonzarme de mi vulnerabilidad.

Cuando personas desconocidas por la calle se ofrecen a acompañarme hasta mi casa y llevar mis bolsas cuando ven que no llego por mi misma. Gracias por vuestra bondad desinteresada.

Cuando os pongo las orejas como un bombo con mis momentos Dragon Khan. Gracias por vuestra comprensiva paciencia.

Cuando recibís letras mías y las leéis con bondad y sabiduría; o cuando os cae un chaparrón y lo acogéis con amor y paciencia. Gracias por vuestra infinita maestría, sin juicio ni prejuicios, llena de ecuanimidad, dulzura y paz. Gracias por enseñarme, queridos maestros. 

Cuando llamáis a la magia y ésta acude al momento. Gracias por mostrarme mi niña. :-)

Cuando me lleváis y traéis a casa. Gracias por ser mis ruedas. 
Cuando me pisáis los pies para falcarme al suelo y alzarme más fácilmente. ;-)

Cuando me llamáis cada noche o cada vez que veis que estoy por el facebook. Gracias por vuestros mimos. 

Cuando os convertís en mi reloj. Tic Tac, Tic Tac. 

Cuando sabéis leer entrelíneas. Gracias por vuestra perspicacia.

Cuando me contáis cuentos sanadores atravesando media ciudad haciendo una gimkama con vuestra agenda. 

Y  también esos otros que me habéis enredado con cuentos. Aprendí que no todos los cuentos tienen finales felices, en realidad, la mayoría de la vida no los tienen. Gracias por aterrizarme. Ya era hora.

Cuando me cantáis las 40 y cuando necesito oír no solo éstas sino los 80 principales... ;-) Gracias por vuestra sinceridad y valentía. Gracias por hacerme ver lo injusta que soy a veces.

Cuando algún troll me trata injustamente, abusa de mi confianza, de mi situación, de mi economía, de mis cualidades; y me ha utilizado, mentido, calumniado, denigrado, humillado, maldecido y amenazado. ¡Gracias también! He aprendido a poner límites y a quererme como nunca lo había hecho hasta ahora. Ahora sé que soy una gran persona. Valiosa para mi y para todos los que de verdad me aprecian. ¡Y qué bien que haya todo tipo de especímenes para aprender, distinguir y valorar! ¡Gracias infinitas!

Gracias a los trolls he aprendido a dedicar mi amor, mi tiempo, mi compañía y mi confianza a los que realmente valen la pena y han estado ahí, incluso cuando yo misma no estaba. Me quedo con el amor a prueba de bombas y no con los que las lanzan. Me quedo con el olor a rosas y no a sangre.

Cuando simplemente os sentáis a mi lado en silencio. Gracias por ser y estar.

Cuando vamos de cenitas, de espectáculos, de tomar algo, de fiesta o de nada en particular. Gracias por vuestra amistad y alegría. Gracias por ser como sois.

Gracias por mostrarme vuestra confianza y acudir a mi cuando lo necesitáis vosotros. Todo lo que das con amor, te viene de vuelta.

Yo ya “no tengo que”, sobretodo cuando me lo ordena exigente, prepotente y denigrantemente otra persona para satisfacer sus propias neurosis, paranoias e intereses de todo tipo. No los míos. Gracias por haberme herido de todas las formas posibles. Ahora soy más fuerte, increíblemente fuerte. Sin esas pruebas aún sería una ingenua sin autoestima ni dignidad.

Gracias por todos aquellos que me habéis ayudado a quererme y poner límites propios y ajenos.

Me encantan vuestros comentarios, halagos, notas, bromas, apuntes, diversidad de opiniones, troleadas de los trolls, etc que compartís conmigo, tanto en público como en privado.  

Hoy he tenido un tiempo para escribir lo que quería escribir. Desnudar un poco mi corazón y mis sentimientos al estilo particular mío. Algunos no estáis muy de acuerdo, pero como ya he dicho ‘yo ya no tengo que…’ de nadie. En la vida es de bien nacido ser agradecido y al que le dé vergüenza propia o ajena, o mal entendido orgullo que se lo haga mirar. Yo ya lo hice en su día y sienta muy bien. Y no estoy dando razones ni justificándome. Hago lo que quiero, como quiero y cuando lo quiero. Estoy en mi Aquí y Ahora. 

Quiero que recordéis y sepáis que a veces no llego a todo y a todos, cosa que me ha costado muchísimo aceptar. Que a muchos os tengo abandonados en mayor o menor medida. Pero sí, en la distancia estoy pendiente de todos y cada uno. Me gusta y emociona saberos tan cerca de mi corazón y que me siento muy honrada por tener tanto cariño cercano y lejano, cariño de familia, amigos, conocidos y absolutos desconocidos. Bueno, me atrevo decir hasta de los trolls porque me hacen sentir valiosa con sus berrinches y sus putos reclamos absurdos, echando pestes y mirando su egóico ombligo invadiendo el ser bello, profundo y generoso de los demás. Me hacen dar cuenta lo feliz y neuróticamente sana que estoy, y eso se lo debo a esas personas. Gracias de todo corazón. Me han hecho verme y ver a los demás. Es un gran regalo. ¡Gracias, gracias, gracias!

Y gracias a aquellos que me hacen tropezar una y otra vez en la misma piedra. Me bajan a la tierra, me hacen más consciente y me ayudan a llegar a mi centro, alejándome poco a poco de mi ego. Ahora sé distinguir cuando juego con mi ego y lo utilizo para divertirme yo y a mis amistades. Sé distinguir cuando yo lo uso a él y no él a mi. Y sé cuando me dejo llevar por mi ego de medalla de oro subido al pedestal, herido, insano, esa parte aún no resuelta y doliente como en ciertos párrafos de este escrito. Soy consciente de lo chunga que aún opera algunas partes de mi máquina. 

Gracias a aquellas personas que consciente o inconscientemente hieren con sus olvidos y, sin embargo, no me hacen perder mi fe y cariño en cada una de ellas, y en los seres humanos en general.
¡GRACIAS POR INCLUIRME EN VUESTRAS VIDAS!…. o haberme incluido en alguna etapa de ellas. Aunque alguna etapa haya dolido, no me arrepiento de ninguna. Me encanta equivocarme para ser mejor ser. Y sigo con este pensamiento mío: 
Te quiero a ti a pesar de ti. 
Me quiero a mi a pesar de mi. 
Quiero a la humanidad a pesar de su humanidad. 
Se hace camino al andar.

¡¡¡ Besos y Abrazos a Todos !!!!. Especialmente a los Trolls, pues en realidad son los que más necesitan de ellos. 

Y por último, beso y abrazo para mis dos partes: A la parte sana y sanada, un feliz, largo y cálido abrazo de esos que cierras los ojos sin querer. A la troll, un saco comprensión, paciencia y camiones de amor y ternura. 

Todos somos mitad hijos de Dios, mitad hijos de puta. 

lunes, 6 de abril de 2015

Neuras al crear mi primer Blog

Mis primeras entradas van a consistir en narrar lo que me ha pasado, lo que me va pasando y lo que me pasará a nivel neurótico en relación a la creación de este blog, mi primer blog. Dudas, miedos, éxitos, fracasos, cómo reacciono y a quién se lo hago pagar... o a quién voy a premiar, jeje. 

La creación de un blog personal me viene rondando hace ya casi 4 años donde me he estado debatiendo entre si crearlo o no (primera neura). La siguiente relacionada con la anterior... ¿Y para qué un blog?..... Si yo con mi Feisbuk me sobro.... y el Tuiter, y el Instagram, y el Pinterest, y el Linkedin, y el Guguel +...  ¡Vamos, que le doy a todo con mayor o menor éxito, dedicación y seguimiento! :P (excusitas varias para no ponerse. Segunda neura).


Tercera: no tengo tiempo....

Cuarta: no soy constante...
Quinta: no tengo conocimientos técnicos, ni de contenido...
Sexta: ¿para qué liarme con otra cosa? ¡cómo si no tuviera bastantes actividades!

 ¿Sigo? porque tengo bastantes mas... ;-) 


Y sí, puede que este blog se quede tan solo con un perfil abierto (¿se le llama así también en Blogger?), y con una, dos o tres entradas publicadas, y en pocos días lo abandone... ¡Santas Redes lo sabrán!


Retomando la pregunta... ¿Para qué un blog? La respuesta es bien sencilla, aunque me ha costado unos años encontrarla. Simple y llanamente para satisfacer mi egocéntrica necesidad de contar Loladas.


¿Y a quién le puede interesar un blog mío y mis Loladas? (¡Toma ya miedos neuróticos! ¿Quién da mas?. Y van siete si no me he descontado...)

Ni lo sé, ni me importa. ¡Con que me sirva de válvula de escape ya va que arde!

Bien. Aclarado esto, caí en lo que caemos muchos ignorantes impulsivos a incipientes blogueros. Empezar a crear este blog sin tener un plan previo ni ordenado, no tener ni idea de a qué temática dedicarlo y mucho menos con qué herramienta crearlo. (Impulsividad y Atolondramiento, por decirlo de una forma simpatiquilla: octava y novena).


Respecto al contenido, me interesan muchas cosas: Fotografía, Cuentos & Relatos, Psicología & Psicoterapias, Crecimiento Personal, Cine, Diario Personal, Viajes, Consciencia, Ecología, Alimentación, Astronomía, Filosofías varias, Historia, Antropología, Documentales, Debates, Ilustración, Animalillos, y un largo larguísimo etc. pero claro, mis Loladas me interesan a mi.... (Dispersión y Baja Autoestima, sí sí. Décima y undécima).


¿Seré capaz que alguien me siga, me bloguee (no confundir la 'G' con una 'Q' por favor...), y de ser mínimamente, mínimamente, mínimamente.... ¡¡¡¿QUÉ?!!! Pues sí, mas neuras en marcha... (esta no la añado a la lista porque es mas de lo mismo de la anterior). 


¿Mínimamente interesante, mínimamente entretenida, mínimamente de calidad, mínimamente chorra? ....Para todo hay que tener un cierto grado mínimo. ;-)


Lo que estoy convencida es que tengo maximimamente Neurosis varias, y si queréis aprender a reconocerlas y superarlas, una cosa que sugiero que podéis hacer es seguir este blog. ;-)  Mmmmmm, creo que sobre la marcha ya se está definiendo el contenido por sí solo.... ¡Felicidades Lola! (me he ido al otro extremo. Duodécima).


A veces es solo cuestión de ponerse en acción, de dar el primer paso, aunque luego cambies de opinión o lo que sea que haya que cambiar.  Pues se cambia y santas pascuas, que pa'eso estamos en ellas. Elegir otro camino, abandonar, soltar, desplazar, parar, probar, caer, levantarse, parar (sí, otra vez), girar, retorcerse, hundirse, volar y sobrevolar, etc, todo sirve para ir teniendo distintos puntos de vista de lo que acontece en el momento. Ponerse a andar y dejar tu linda y nublosa cabecita descansar. A mi me relaja hacer cosas. Soy de esas raras personas que meditar mucho me pone de los nervios... lo que se dice meditar, meditar de la manera clásicamente entendida. Yo medito mucho a mis maneras y, casi siempre, haciendo algo. Ya sé que muchas personas dicen que eso no es meditar ¿Y a mi qué? A ver... ¿Quién tiene la patente, eh? Bueno, ya me ha salido temita para otra entrada más adelante.... jeje.


Y a pesar de esos brotes que se vislumbran, pues ahí sigo. De hecho, tengo otro problemilla a resolver previo. He empezado a crear mi primer blog sin tener ni idea de qué herramienta utilizar y menos saber usarla. Así que esta entrada que estáis leyendo es mi primera prueba con Blogger. Hay por ahí unos cuantos editores buenísimos y con muchas posibilidades. Si éste no me convence, iré probando uno tras otro.... o no.  

Así que ahora mismo estoy en fase de ensayo y error, ¡Probando, Probando!, al mismo tiempo que decidiendo a qué temática singular dedicar este blog. Para mi primera Lolada creo que por hoy ya me he divertido bastante mezclando chorizos con velocidades. 


Voy a dedicar un ratico más a cliclear opciones, letritas (por cierto, me estoy cabreando porque no atino a aumentar el cuerpo de letra y no me gusta lo diminuta que sale... ainssss!), colores, plantillas, plugins, así que si os volvéis un poco neuróticos (o psicóticos) con los cambios continuos que observéis en los días venideros, no os preocupéis. ¡Ah, y es seguro que tampoco funcionará un montón de cosas como los enlaces, los botoncejos y esas cosillas.... serán motivo de próximas neuras.


¡Bienvenidos al mundo de Lola y sus saludables Loladas!. Y digo saludables, porque quien no es un poco neurótico, se pierde la sal de la vida, o por lo menos, la vida... o la sal, no sé. Me encanta equivocarme. Me encanta aprender. Aunque duela. He dixit y.... Continuará. 

Puff, esto último suena un poco amenazante, pero que cada uno cargue con sus propias neurosis. Yo ya me hago cargo de las mías, ji ji. Una es neurótica a placer, pero de tontez náaaaa... ¡Eso pasó a la historia!  :-)


Bueno, creo que ya me he reflejado bastante.... n'est pas?